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No todo el planeta se está calentando |
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Creado el 11/02/2011 |
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La mayoría de los modelos de cambio climático utilizados en el mundo asume que la temperatura del océano se calienta homogéneamente; sin embargo, se notan sitios donde por el contrario se está produciendo un enfriamiento.
En particular, existen evidencias que muestran cómo regiones importantes de la costa pacífica de Suramérica, zona interesante desde el punto de vista oceánico, se enfrían.
En este sentido, el Centro de Modelado Científico de LUZ (CMC) cuestiona la tendencia de achacar el origen de los fenómenos naturales adversos exclusivamente al calentamiento global, pues debe tenerse en cuenta la variabilidad climática.
Este centro de investigación aconseja incluir en los modelos usados para ver el futuro los enfriamientos y calentamientos heterogéneos, una mezcla bastante interesante.
El coordinador del eje Geociencias del CMC, Ángel Muñoz, explica que para saber lo que ocurrirá a largo plazo se emplean modelos computacionales con una serie de configuraciones en las cuales no se considera actualmente la totalidad de los fenómenos climáticos: “Por ejemplo, no se puede asumir que la temperatura del océano, un modulador importante del clima, se incrementa homogéneamente en todas las partes del planeta. Eso es falso”.
La importancia de los océanos es tal que su calentamiento tiene la capacidad de ocasionar un impacto negativo, dado que la temperatura de los océanos puede influir en el clima de cualquier lugar del planeta.
Estas afirmaciones tienen antecedentes en investigaciones de Harrison y Carson, científicos de la Universidad de Washington, quienes en 2007 publicaron que las tendencias de la temperatura del océano en los últimos 50 años revelan algunas zonas de calentamiento, pero también muchas áreas de refrigeración.
En otras palabras, el océano no se enfría ni se calienta de forma sistemática, según lo observado durante el período de análisis completo.
Los científicos concluyeron que, evidentemente, las tendencias oceánicas regionales plantean importantes problemas de muestreo y son necesarios registros de periodos largos para determinar con precisión los eventos climáticos por venir.
¿Por qué se enfrían los océanos?
Según los modelos computacionales del CMC, los enfriamientos están fuertemente relacionados con el hecho de que se tiene una zona de afloramiento marino precisamente a lo largo de la costa del Pacífico de Sudamérica.
Este afloramiento involucra el ascenso de masas de agua fría de las profundidades marinas debido a la dinámica de los vientos en la zona.
El hecho de que una región del océano esté más fría o con una tendencia a enfriarse es importante porque modifican los resultados de los modelos de cambio climático a largo plazo, no sólo en esa zona, sino también a miles de kilómetros de distancia.
Por tal motivo, el trabajo actual del centro consiste en caracterizar y resaltar la importancia de la interacción con la variabilidad climática: un fenómeno de corto y mediano plazo que puede amplificar o atenuar los efectos del cambio climático.
El cambio climático es un fenómeno que entre sus múltiples facetas involucra el incremento de la temperatura media del planeta por el efecto invernadero. Este cambio puede ser modificado temporalmente y en distintas localidades por la variabilidad climática, trayendo como consecuencia enfriamientos por períodos de incluso más de una década cuando por la señal de cambio climático se habría esperado calentamiento.
El clima observado es un resultado de la superposición de estas 2 señales.
Tomar decisiones
Ángel Muñoz, profesor de la Facultad Experimental de Ciencias, recalca que el CMC aporta información que puede servir para tomar decisiones y asegura que el tomador de decisiones no sólo en Venezuela, sino en todos los países de Latinoamérica, debe considerar la interacción entre variabilidad climática y cambio climático.
“Consideremos, por ejemplo, lo que podría ocurrir en 2030. Según la señal de cambio climático sola podríamos tener precipitaciones más intensas en una región determinada: mayor propensión a inundaciones. Puede ocurrir que la señal de variabilidad climática para ese año indique, por ejemplo, períodos de sequía pronunciada. ¿Cuál escenario va a ocurrir?”, agrega el investigador.
“Dado que la realidad que observaríamos es una combinación de ambas señales, es necesario cuantificar el peso específico de cada una antes de que el tomador de decisiones prepare un plan de contingencia para inundaciones o para sequías. Si sólo se considera lo que indica el cambio climático y resulta que la señal de variabilidad tiene un peso mucho mayor que la primera, nos estaremos preparando para inundaciones y lo que ocurrirá es una extraordinara sequía. No queremos que el proceso de toma de decisiones cause peores consecuencias que las del propio clima”.
Muñoz pone en duda que los tomadores de decisión estén estableciendo políticas públicas adecuadas en estos instantes con respecto a adaptación y mitigación al cambio climático, porque se utilizan modelos de previsión que asumen algo errado: “Es indispensable percatarse de si los modelos fueron alimentados con toda la información que se tiene hoy en día, con la intención de adaptar y mitigar. Así se puede preparar a la población ante estos eventos que pueden ser adversos o incluso positivos”.
El Centro de Modelado Científico de LUZ está coordinando actualmente una red latinoamericana encargada de caracterizar el papel de la variabilidad climática en relación con el cambio climático en tema de inundaciones, sequías e incremento y decremento de la temperatura en países como Venezuela, Colombia, Panamá, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Paraguay. Se espera que ofrezcan los primeros resultados a finales de 2011. |
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| Fuente: LUZ AdN |
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